¿Y si te animas a un crucero?

¿Y si te animas a un crucero?

Voy a ser lo mas objetivo posible, como siempre… La idea de ir a un crucero no me entusiasmaba demasiado. En realidad, no me entusiasmaba. El ir, estar encerrado en un lugar en donde según comentarios, «no te vas a aburrir», «tenes de todo», «podes ir al teatro» y demás, era algo que lo veía muuuuuy imposible.

Sacando mis últimas vacaciones con mi pareja, habíamos visto la posibilidad de volver a Disney, pero por un par de días nada mas. Claro, teníamos que sumarle el auto (estaríamos en Miami y habría que viajar hacia Orlando), los tolls, la nafta, los estacionamientos, los parques, las comidas y el hotel. Un numerito…

Tal es así que, entre ir a dos parques o tomarnos un crucero, optamos por esto último. Era algo que nadie conocía, y por casi el mismo valor, teníamos que vivir esa experiencia para poder hablar con fundamentos.

Elegimos el de 3 noches, puesto a que no sabíamos con que nos íbamos a encontrar. Y francamente, tengo que decirles que NO VEO LA HORA DE PODER VOLVER!. Subimos al Disney Dream, un barco colosal por donde se lo mire. Con diversión en donde estes y para todos los gustos.

Teatro a nivel Broadway, literal literal. Los despliegues que tienen, son dignos de primerísimo nivel. El primer día llegamos a Castaway Cay, la isla privada de Disney que como todo con ese nombre, es un sueño. Una isla solo para el crucero Disney, Comida libre, bebida libre, playa, sol, arena blanca, reposeras libres, sombrillas libres, o sea, se esfuerzan para que la pases bien.

Al segundo día fuimos a Nassau, Bahamas, y la verdad que, particularmente no nos gustó mucho. Tanto es así que, encontramos mas divertido volver al barco y pasar gran parte del día allí. Dato de color, cuando bajen a éste lugar, lleven su documento o una identificación, sino no los van a dejar volver al barco.

Mención a parte son los shows nocturnos de fuegos artificiales que tuvimos en pleno altamar. Disney es la única naviera que cuenta con la aprobación para este tipo de espectáculos, lo cual lo hace mas impresionante aún.

O sea, y en resumen porque hay muchas cosas para contar y sino esta nota es interminable… No hay forma en que te aburras. No hay forma en que la pases mal, no hay forma en que no pienses en querer volver. La experiencia de subir a un crucero (al menos uno Disney) es algo que, si en algún momento se te cruza por la cabeza hacerlo, no lo dudes ni un momento. Es altamente recomendable. Cualquier consulta que tengas, encantado de ayudarte, totalmente gratis y sin compromiso.

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